sábado, 6 de febrero de 2010

Me gusta estar a la moda

Ni modo. Si me dicen superficial, lo acepto. Lo soy. Me gusta estar a la moda y vestirme bien, por dentro y por fuera. No soporto a las mujeres fachosas y despeinadas. Si, también pueden acusarme de prejuiciosa. La vida es corta, al igual que la belleza y la juventud. Mientras esté de buen ver, véanme. Ya tendré tiempo de cubrir lo que no sea digno de ver en unos años y de esconder mis huesos en la tierra durante la eternidad.

Iba a decir una mentira, que no me importa si lo que me pongo es de marca o no. Mentira y mentira. Me gusta la ropa de marca. Nada como sentir un vestido que se te pega al cuerpo, no se arruga ni tiene dobleces innecesarios y que cae como tiene que caer. Ni que decir cuando estás con otras mujeres y te ven con envidia. ¡Me encanta! Confieso que nada me halaga más que otra mujer me vea de arriba a abajo y sus ojos traten de mantener una mirada indiferente.... Lo disfruto. Si me fascina despertar envidia. Está mal que lo diga, me gusta ser envidiada.

(Este modelito de la temporada invierno 2009 me fascina.
Es un look casual chick original.
A las cuarentonas nos queda bien.
Por favor, si no tienes buen cuerpo, no lo intentes.
Busca algo que le quede a tu figura.)


Además de vanidosa soy ególatra y presumida. Me tienen que conocer. Tal vez hasta lleguen a quererme, no soy tan odiosa ni tan evidentemente materialista. Es más, hasta tengo una faceta espiritual, aunque no lo crean. Dicen que soy poco modesta. ¿Creen que tengan razón?

¿No me van a decir que estos tatuajes de Chanel
no se ven maravillosos para la temporada que viene?
Si tienes buenas piernas, presúmelas con esto. Verás
que ni hombres ni mujeres te dejarán de ver.
En la muñeca se ven de lo más sexy.


Hay que decirlo. El arreglo de una mujer dice mucho de ella. ¿En quién confías más, en una persona cochina y que no tiene el menor gusto para vestir que en una que está impecablemente vestida y además tiene cosas de calidad? Tal vez esté exagerando un poco, lo reconozco. Hay personas MUY poco confiables que se visten bien. (También me regaño a mi misma, no crean que no.) Para muestra.... ya les contaré otro día.

Creo que la vida hay que disfrutarla, y la ropa es algo disfrutable. En resumen, me gusta verme bien, vestirme bien y usar cosas buenas. Si, las prefiero de marca, pero tampoco me muero si no lo son.

Vestirse es como jugar. ¿De niñas no les gustaba ponerse los zapatos de su mamá o de sus primas? Tal vez yo lo disfrutaba más porque mis tías eran unas señoras elegantes y coquetas. Al ser la mayor en casa tenía esa alternativa como única opción. Mi madre era exigente con sus cosas y no dejaba que me probara nada porque se lo echaba a perder. Claro, cuando no se daba cuenta y con la complicidad de la nana, me ponía todo lo que encontraba en el camino. Si alguna vez se dio cuenta, lo disimuló muy bien. Sospecho que se reía en silencio y en el fondo -seguramente- ella era la que me engañaba a mí al hacerme creer que no se daba cuenta. Ven, no soy como soy de la nada. Ella me enseñó mucho.

¿Y qué me dicen de este modelito primavera 2010 Dolce&Gabanna?
Ese collarcito se me antoja y el rosa con la piel bronceada, para
arrancar miraditas lujuriosas.


Dicen que las mujeres nunca tenemos suficiente ropa.... y ¡es cierto! La mujer que diga lo contrario es falsa. Nos gusta estrenar y tener ropa a montones para escoger. ¿Hay alguna mujer a la que no le gusten los zapatos? A mi ex le molestaba que tuviera un closet exclusivamente para ellos. Si, confieso que son mi debilidad y que mis favoritos son los de tacones. A veces exagero pues siendo alta, no los necesito mucho, pero me siento fenomenal con ellos. Mi tía Josefa decía que desde niña me estaba preparando para ser "profesional de la calle". Por supuesto, a ella jamás le pedí ropa prestada, ¡era monja! Supongo que hasta que murió rezó porque me bajara de esos tacones "que me llevaban por tan malos pasos".


¿No están brutas? Me fascinaron.
Sandalias para los próximos meses.
Ya sé en qué parte de mi clóset las
voy a poner.

4 comentarios:

LAZANDO COCHINOS Y CABALGANDO MULAS dijo...

Lo que puedo percibir es que dejas ver tus demonios escondidos y algunos de tus más grandes pècados como toda mujer, como lo son la ambición y el deseo de tener y de no estar satisfecha con lo que se tiene pues siempre quieren más, esto lo digo por lo de la ropa!
CHARRO NEGRO

LAZANDO COCHINOS Y CABALGANDO MULAS dijo...

me gusta tu p´´agina, aunque creo que en este comentario te despojaste de algo tuyo y dejaste ver tus demonios internos y tus pecados, como los de todas las mujeres, que nunca estan conformes, y siempre quieren más y si es caro o de marca mejor, eso para un hombre puede resultar peligroso y sin embargo así nos gustan aunque sea por un rato!
CHARRO NEGRO

Santi Balboa dijo...

Sí conocí una vez a una que no le gustaban los zapatos, hace muuuucho muuucho tiempo :)

Intereante blog.

saludos

Diving Into Self-Enquiry dijo...

¿Cómo lo haces para que te encante ser envidiada? Yo no lo soporto... me da una sensación de peligro muy desagradable, sobre todo en contextos de trabajo - y nunca faltan.

Tal vez es que pienso demasiado... o tal vez es que pienso... en fin...