lunes, 20 de diciembre de 2010

Que ganas de sentirte nuevamente en mi

Extraño las frías calles de París y el calor de tu cuerpo. Tu historia y la mía hace muchos años que tomaron caminos diferentes, sin embargo, se reencontraron un instante que duró horas en la Place des Vosges.

La comunicación nos acerca, pero la realidad de dos continentes nos separa y nos hace respirar la realidad. Te sueño como fantasía, ansías la desnudez de mi cuerpo y mis ganas de décadas acumuladas y entregadas a ti. Los días transcurren besando a tu familia, en los instantes cotidianos que envuelven a tu esposa y en las complicidades de una recámara construida durante noches enteras y madrugadas.

Mi vida anida proyectos, presentes de posibilidades y susurros de tu deseo.

Me quieres ver. Añoras amanecer conmigo, algo que nunca ha sucedido y no sabemos si sucederá. El año próximo anida posibilidades y ganas de noches compartidas cuya realización añoramos y cuyo desenlace desconcemos.

¿Es una locura imaginarte en mi cuerpo? ¿Es una locura robar tiempo de tu mundo de certezas? ¿Tengo derecho a reclamar una semana de tu existencia en mi vida? Tu presencia no afecta la existencia de nadie en mi presente. Mi presencia afecta existencias de tu vida.

¿Quiero conocerte o me limito a la fantasía de mis recuerdos? ¿Me quieres conocer o te limitas al recuerdo de mi cuerpo en una noche de deseos añorados y guardados durante décadas?

"Te pienso más que nunca". No se qué significa.... y no sé si lo quiero saber. ¿Hace alguna diferencia? Sólo sabemos tú y yo el significado de un día y una noche imprevista, añorada, inexplicable e imaginada. Unas horas que cambiaron nuestras vidas para que no cambiara nada más.

Te deseo. Quisiera sentir en este momento el sudor de tu cuerpo, tu boca en la mía y la fuerza de tu cuerpo. Sin palabras, con silencios húmedos que no necesitan explicación. Con posibilidades no exploradas y que posiblemente permanezcan en ese libro de historias jamás contadas cuyos testigos seremos tú y yo, nada más....perdidos en el mar de esperanzas que se duermen con el tiempo.

Te deseo. Quiero gemir entre tus brazos. Ansío sentir tus labios explorando mi cuerpo y la respiración entrecortadas entre las palabras que se dicen y no representan la inmensidad de nuestro encuentro.

Nuestro encuentro sacudió las certezas. Nuestra despedida abrió posibilidades inimaginadas.

Adiós y hasta pronto.

Te deseo.

Te sueño.

Te añoro.

Te imagino.

¿Volveremos a besarnos en un largo instante horizontal en el que tu cuerpo y el mío se funden como si siempre hubiesen sido un movimiento?


1 comentario:

luis dijo...

Me he encontrado tu blog de una manera q quiero contarte. Hoy me siento algo desconectado del mundo, he empezado a mirar en las web de amigos, contactos, pero me he aburrido..y entonces he escrito algo como "Te busco, te deseo, blog.." y he aterrizado en tu blog..me ha gustado leerte..

Por cierto, quizá sería bueno que permitieras publicar comentarios anónimos..

Saludos,
LT.