sábado, 15 de mayo de 2010

¿En Horny Match?


No los entiendo. ¿Qué haces si te das cuenta de que el hombre que te gusta y con quien supuestamente se está dando una relación sigue promoviéndose en match.com... y no sólo eso... tiene amigas en un sitio para golfitas adolescentes?

No soy una santa. Creo que a nadie le queda la menor duda, pero esto me parece demasiado. Me doy cuenta de que soy liberal, pero no a este punto. ¿Que el hombre que me propone hacer planes juntos quiera también hacer planecitos con mocosas calientes? Es demasiado para mi.

Lo peor de todo es que ni siquiera me enteré por mi. No estoy en ese sitio de ligues adultos -que por cierto, conozco un par de casos que han funcionado bastante bien. Me enteré por una amiga que conoció al galán en cuestión y que si está inscrita en el sitio... y se lo encontró en plena autopromoción. Lo contactó, el respondió y ya no siguió -ella- con el tema. El asunto es que él está disponible mientras me baja las estrellas.

Del sitio de lolitas, me enteré por el hijo de otra amiga que le comentó a mi sobrina que se encontró al galán de su tía coqueteando (la palabra exacta fue puteando) en el sitio.

Tal vez debería darle otro enfoque al asunto. Soy tan atractiva que le gusto a los hombres tanto como las mocosas que promueven en internet sus atributos naturales y otros no tanto y sin necesidad de abrir una cuenta en los sitios de ligue para que me observen como ganado, logro conquistar miradas y corazones.

En fin. Sigo sin entender esta afición masculina por la pornografía y el gusto por participar en sitios con adolescentes que promueven y enseñan sus tetas y nalgas por internet sin el menor recato.

Por supuesto, este señorcito ya fue borrado de mi lista, mi teléfono y mi Blackberry chat.

4 comentarios:

Profesor de apoyo dijo...

Hola!!!!!
me fascina como escribes, me da mucha risa y rabia, segun sea el caso de todo lo que sucede pero sobretodo aveces me siento muy identificada con tus experiencias!!! gracias por compartir todo....

abrazos mexicanos

CabezaDeMonte dijo...

Te entiendo y me encanta como describes la situación. Yo como cuarentón (casi cincuentón) pseudo-interesante que fui, puedo entender esa locura de conquistador/coleccionista que anima a ciertos hombres, sobre todo a ciertas edades. Hay algo de 'fin de ciclo' en esa actitud, algo de amarrarse con fuerza a 'la juventud', de demostrarse a si mismo que la capacidad de seducción y de sentirse querido sigue viva. Lo que ya me cuesta más entender y tampoco acepto es que se persevere en esa actitud mientras se dice que se intenta algo 'serio' con otra persona. Eso raya más en algo patológico...en fin, como decía una amiga muy bruta: 'hombres, hombres...mejor cerdos que dan jamones!' :-))

Cuarentona interesante dijo...

GRacias Profesor,
A mi me da risa y enojo al mismo tiempo. La verdad es que hoy, hasta risa me provoca. Si no fuera por esa experiencia, no tendría tema para escribir.
Gracias por el comentario y que estés muy bien.

Cuarentona interesante dijo...

Cabeza de Monte,
Qué bien que me entiendes. Supongo que estas experiencias y sensaciones pueden ser universales, y más allá de ser hombre o mujer, sentimos el engaño como lo que es y nos coloca en el mismo lugar.
En fin.
Un gusto conocerte.